El año 2025 que dejamos atrás ha estado marcado por situaciones y sucesos insólitos e impactantes en Ibiza y Formentera. Un ejemplo de ello es fue el caso de un hombre de nacionalidad italiana que, bajo el efecto de las drogas, intentó tirarse a plena luz del día desde el balcón de su casa durante un registro policial y bajo la atenta mirada de sus vecinos. En plena temporada alta, en Platja d’en Bossa, uno de los lugares turísticos del país, ardieron de madrugada varios restaurantes que ahora, más de medio año después, siguen presentando una imagen de completa calcinación.
Grandes sobresaltos vivieron los vecinos de ses Figueretes con un intento de secuestro a plena luz del día, y los de Siesta con un hombre que se atrincheró, armado en su casa, con una pistola que resultó ser de fogueo. Estas son algunas de las muestras de los sucesos que más han llamado la atención de la sociedad pitiusa a lo largo de este 2025. Muchos de ellos han saltado al plano nacional, e incluso al internacional, por su relevancia e importancia.
Terror a medianoche por las llamas
El 10 de junio se desataban las llamas y un feroz incendio arrasaba tres locales de restauración de la turística zona de Platja d’en Bossa, en el municipio de Sant Josep. El fuego, que comenzó alrededor de las 02:15 horas de la madrugada, se extendió rápidamente, amenazando con alcanzar los apartamentos residenciales situados en los pisos superiores de los establecimientos. A pesar de que las llamas no llegaron a estos apartamentos, más de 60 vecinos fueron evacuados debido al denso humo que se desprendía del incendio, que incluso alcanzó la segunda planta del edificio.
La rápida actuación de los equipos de seguridad de los locales y de los bomberos evitó que el fuego se propagara aún más, especialmente teniendo en cuenta de que se trata de una zona de gran afluencia turística en pleno verano, por lo que había mucha afluencia de personas por allí pese a que era madrugada. Siete vehículos de bomberos, así como unidades de la Guardia Civil, Protección Civil y Policía Local, acudieron de inmediato al lugar para sofocar las llamas. Afortunadamente, solo hubo que lamentar heridos de levedad: algunas personas sufrieron intoxicación por humo y un bombero sufrió quemaduras menores al intentar apagar el fuego.
Días después, la propiedad de uno de los restaurantes publicó un post en sus redes sociales denunciando que el incendio que les había dejado sin su medio de trabajo había sido provocado. Una enorme casualidad quiso que el 17 de junio la Guardia Civil pudiera detener a los responsables a su llegada a Valencia tras ser reconocidos los autores por parte del cocinero de uno de los restaurantes calcinados, quien viajaba en el mismo barco y los identificó tras haberlos visto en las cámaras de seguridad del establecimiento.
Armas de fogueo
El 19 de septiembre un hombre de avanzada edad y nacionalidad portuguesa se atrincheraba en su piso en el barrio de Siesta, en Santa Eulària y, armado con una pistola, amenazaba con suicidarse, lo que provocó que se movilizaran negociadores de la Guardia Civil desde Palma que, finalmente, lograron que el hombre saliera del domicilio por iniciativa propia.
Los hechos se desencadenaron cuando una trabajadora social llegó a la vivienda del hombre. Esta trabajadora acudía por primera vez a la vivienda ya que este vecino no podía valerse por sí mismo y precisamente su mujer había sido hospitalizada. El hombre empezó a ponerse nervioso con la visita de la trabajadora social y fue entonces cuando sacó la pistola y empezó a decir que se iba a suicidar. Alarmada, la trabajadora social llamó a la Guardia Civil para notificarlo. Fue en ese momento cuando se movilizaron las unidades de la Benemérita, incluyendo a los negociadores, que se desplazaron en helicóptero desde Palma. Al llegar los negociadores se encontraron con la negativa al diálogo del anciano y, pese a que no hablaba un español muy fluido, amenazó con disparar a toda persona que se acercara a la vivienda.
Los agentes consiguieron confiscarle el arma que, por fortuna, era de fogueo, aunque a simple vista parecía un arma de verdad, según destacaron fuentes policiales. El hombre fue atendido por las unidades del 061 que se habían desplazado hasta el lugar de los hechos. El suceso causó un gran revuelo en la zona y llamó la atención de los vecinos y transeúntes del lugar.
Secuestro a la luz del día
A plena luz del día, y en la ciudad de Ibiza, más concretamente en el barrio de ses Figueretes, el pasado 21 de septiembre los vecinos fueron testigos de un intento de secuestro. Y es que en la calle Quartó de Portmany dos vehículos, una furgoneta negra y un turismo se detuvieron en seco para abordar a un hombre que regresaba de hacer la compra, e intentaron meterlo en el maletero del segundo de los vehículos. El hombre, de nacionalidad italiana, se resistió con fuerza y comenzó un forcejeo que le provocó múltiples heridas en el rostro y en el cuerpo. Los agresores golpearon con fuerza al hombre y, gracias a la resistencia que puso, finalmente se marcharon del lugar.
Pasaron las semanas y en noviembre trascendió que agentes de la Policía Nacional de Ibiza, en colaboración con los Mossos d’Esquadra, detuvieron a un hombre de origen italiano como presunto autor de un delito de detención ilegal y lesiones perpetrados en ses Figueretes y sobre el que figuraba vigente una orden de detención como consecuencia de una investigación de la Policía Nacional en la isla.
Uno de los investigados fue localizado en la ciudad de Barcelona por una patrulla de los Mossos d’Esquadra y fueron agentes de la Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional de Barcelona quienes llevaron a cabo su detención. Las investigaciones continuaron para detener a dos personas más.
Agresión sobre ruedas
Lo que iba a ser un viaje como cualquier otro para un taxista de Ibiza acabó con una parada en la Guardia Civil de ses Païsses y una brutal agresión. El conductor salía de una conocida discoteca de Ibiza con dos hombres a bordo que habían pasado parte de la noche allí. Uno de los dos pasajeros decidió sentarse delante y darle un complicado viaje al taxista. El primer sujeto, quien se mostraba visiblemente bajo los efectos de los estupefacientes, comenzó a amenazarlo. «Te voy a matar», espetó el susodicho, quien se pasó todo el trayecto increpando al taxista. El acompañante del turista agresor permanecía completamente inmóvil e inerte en el asiento trasero. Harto de esta situación, el taxista decide desviarse de la ruta que los dos pasajeros le solicitaron y les informa de que van a ir a la comisaría y que pueden gestionarse con ellos y pedir otro taxi desde allí.
En un momento de silencio, el hombre se queda desubicado y no entiende hacia dónde están yendo, por lo que le pregunta al trabajador hacia dónde se dirigen, a lo que éste le vuelve a repetir que van de camino a las dependencias. Una vez allí, el taxista le pide que pague el viaje y se marche, un hecho que no le sienta bien al pasajero y comienza a agredir al taxista brutalmente, agarrándolo del cuello y golpeándole. Afortunadamente, el taxista consigue escapar del vehículo y se dirige corriendo a buscar a los agentes de la autoridad.
Lujo encallado
El yate de lujo Attila, valorado en 70 millones de euros, encalló a principios del mes de julio en Formentera en una seca de la playa de ses Canyes. Afortunadamente no encalló sobre posidonia, tal y como pudieron comprobar los agentes de Medio Ambiente del parque Natural de ses Salines, que se personaron en la zona a petición del Consell de Formentera. Por fortuna, no se produjeron vertidos. A mediados de julio, Capitanía Marítima de Ibiza impuso una multa de 200.000 euros al armador del megayate Attila por navegación peligrosa próxima a la costa, además de por desatender los requerimientos de la Capitanía Marítima.
Capitanía Marítima había solicitado la retención provisional del buque por navegar cerca de la costa, una maniobra considerada peligrosa, especialmente en una playa abarrotada de bañistas como es la de es Pujols. Además, solicitaron al armador un plan de reflotamiento y una inspección del casco para comprobar las medidas de seguridad del buque, solicitud que fue desoída, lo que engrosó el importe de la sanción.
Accidente náutico
También sobre el mar, el pasado 29 de julio se registró un grave accidente náutico que tuvo lugar en aguas de Cala d’Hort, en el municipio de Sant Josep, cuando una lancha de 15 metros colisionó violentamente contra un catamarán de menores dimensiones. La colisión, que se produjo a gran velocidad, provocó el hundimiento del catamarán, mientras que una mujer de 53 años, capitana de la embarcación afectada, resultó gravemente herida.
El SAMU 061 informó que la mujer sufrió politraumatismos y fue trasladada en estado grave al Hospital Can Misses en una ambulancia de Soporte Vital Avanzado. Los otros ocupantes del catamarán, que también fueron rescatados, presentaron heridas leves y fueron igualmente evaluados en el centro hospitalario.
El incidente movilizó de inmediato a los servicios de rescate, con Salvamento Marítimo y Capitanía Marítima coordinando el operativo. La lancha, identificada como la L/S Hidra, fue remolcada hasta puerto, mientras que el catamarán hundido quedó balizado por la tripulación de la Salvamar Naos para evitar peligros a otros navegantes.
El Servicio Marítimo de la Guardia Civil desplazado en Ibiza realizó las investigaciones pertinentes acerca del accidente y acabó deteniendo al conductor de la lancha, un hombre de 44 años de nacionalidad italiana, por un delito de lesiones debido a su imprudencia al navegar a una velocidad de 30 nudos.
Intento de suicidio por las drogas
Un grave incidente ocurrió la mañana del 3 de octubre en una comunidad de vecinos de Platja d’en Bossa, cuando un hombre intentó lanzarse al vacío desde el balcón de un cuarto piso. La situación, que causó un gran susto entre los residentes, se produjo en torno a las 09:30 horas, tras un intento fallido de notificar a un ciudadano italiano un requerimiento judicial.
Según informaron desde el Ayuntamiento de Ibiza en su momento, la Policía Local acudió a la vivienda del hombre, quien se encontraba acompañado de varias personas, todas aparentemente bajo los efectos de las drogas. Durante la identificación, uno de los acompañantes agredió al agente, empujándolo y evitando que se completara el proceso. La situación se intensificó aún cuando distintas personas salieron de la vivienda en actitud hostil, lo que obligó al agente a solicitar refuerzos.
Mientras esperaba la llegada de los refuerzos, el agente se refugió en una vivienda cercana. Con la llegada de más efectivos, lograron acceder al inmueble. Fue en ese momento cuando el hombre que había agredido al policía, en estado de gran alteración, se dirigió hacia la terraza con la intención de saltar. Los agentes lograron sujetarle por una pierna y evitar que cayera y lo reintrodujeron a la vivienda y lo redujeron hasta la llegada de los sanitarios del SAMU 061.
El hombre fue sedado y trasladado al Hospital Can Misses. Dos policías resultaron heridos leves durante la intervención. Cabe destacar que este violento incidente ocurrió en el contexto de una fiesta en el piso alquilado por el individuo, lo que no es la primera vez que generaba problemas en la comunidad, según explicaron los vecinos a este rotativo.
Drogas y acusación de abuso policial
A mediados del mes de julio se produjo un trágico suceso en Santa Eulària. Según la información proporcionada por la Comandancia de la Guardia Civil en Baleares, los agentes fueron alertados sobre un incidente en el que un hombre de avanzada edad había sido amenazado con un cuchillo. Al llegar al lugar, los oficiales encontraron a Michele Noschese, quien mostraba signos evidentes de estar bajo los efectos de las drogas y que, al parecer, estaba experimentando alucinaciones. Michele Noschese era un DJ y productor musical de 35 años, conocido artísticamente como DJ Godzi. El DJ italiano había saltado al domicilio de su vecino y, en un estado alterado, había amenazado al hombre con un cuchillo. Los agentes trataron de reducirle, pero en el proceso Noschese comenzó a convulsionar. Los efectivos de la Guardia Civil le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta que llegaron los servicios médicos, aunque no pudieron hacer nada por salvar su vida.
Este trágico suceso ocurrió de madrugada a mediados del mes de julio cuando Noschese estaba celebrando una fiesta en su casa. Según informó el medio italiano Corriere Del Mezzogiorno, el volumen excesivo de la música fue lo que provocó el enfado de los vecinos, quienes decidieron llamar a la Guardia Civil.
La familia de Noschese, quien llevaba más de diez años residiendo en Ibiza, solicitó un examen forense independiente y presentó una denuncia pidiendo que se investigara el caso acusando a los Guardias Civiles que participaron el operativo de homicidio. Finalmente, las pruebas forenses confirmaron la versión de la Guardia Civil: Noschese falleció por la ingesta de estupefacientes y no por la actuación policial.